Durante el verano, las altas temperaturas y la humedad generan las condiciones ideales para tormentas breves pero intensas, con abundantes precipitaciones, actividad eléctrica y fuertes vientos. Qué medidas tomar para reducir riesgos y daños.
Durante los meses de altas temperaturas, las tormentas de verano se convierten en un fenómeno habitual. Son hechos aislados, de rápido crecimiento y disipación, que suelen durar entre 30 minutos y una hora, y que traen lluvias abundantes en cortos períodos, ráfagas de viento intensas, fuerte actividad eléctrica, y en algunos casos, hasta caída de granizo.
¿Por qué son tan comunes en esta época del año? Porque se reúnen todas las condiciones ideales para su formación:
Recomendaciones ante tormentas:
“A pesar de ser breves, pueden resultar intensas y potencialmente peligrosas, además de que resulta muy difícil pronosticarlas con anticipación” explica José García, miembro de la alta gerencia de La Perseverancia Seguros, “por lo que es importante contar con las pólizas adecuadas y estar cubiertos frente a los destrozos y daños materiales que pueden traer”, agrega.
En este sentido, la compañía líder en el mercado, que cuenta con más de 120 años de trayectoria, ofrece un abanico de productos para personas y para comercios e industria.
Entre ellos, se destacan: seguro para auto, flota, moto, pick ups comerciales, camiones, hogar, food truck, casa rodante, transporte de bienes, entre otros. Para conocer las distintas pólizas que ofrecen desde La Perseverancia Seguros, se puede visitar la sección “Productos”, en la página web de la compañía.