Sucesión y continuidad del negocio del PAS en Argentina

La sucesión es gestión profesional. Sin un plan de continuidad, un imprevisto puede convertir ese activo en una pérdida para el productor, su familia y sus clientes.



La cartera se construye con años de confianza. Sin un plan de continuidad, un imprevisto puede convertir ese activo en una pérdida para el productor, su familia y sus clientes.

Diagnóstico: un tema postergado

En el canal PAS, gran parte del valor se concentra en un activo intangible: relación + confianza + servicio. Sin embargo, la planificación de sucesión suele quedar para “más adelante”.

En nuestra experiencia (y conversaciones con productores), una minoría tiene un esquema claro para que la cartera pueda ser gestionada/transferida ante el retiro, incapacidad o fallecimiento.

Por qué importa (más de lo que parece)

Además del impacto personal y familiar, hay un punto sistémico: la intermediación es el canal dominante en el mercado. En informes sectoriales recientes se observa que PAS y sociedades explican una porción mayoritaria de las ventas (referencia pública: 72,4% combinados, sumando 46,4% PAS + 26% sociedades).

Cuando no hay continuidad, se afecta:

  • Clientes (incertidumbre, pérdida de asesoramiento, migración).
  • Productor/familia (riesgo patrimonial, ingresos discontinuos, urgencias).
  • Compañías (desgranamiento de cartera, pérdida de fidelidad).

Qué suele bloquear la sucesión (causas típicas)

  • “No es prioridad” (hasta que es tarde)
  • Falta de un método simple (se cree que es solo “algo legal”).
  • Poca conversación sobre valorización/transferencia de cartera.
  • Ausencia de un plan gradual: sucesión no es un evento, es un proceso.

Una hoja de ruta práctica (para empezar sin burocracia)

Acá un esquema en 7 pasos (simple, aplicable):

  1. Mapa de cartera: segmentos, riesgos, dependencias, clientes clave.
  2. Manual operativo mínimo: qué se hace, cuándo y cómo (renovaciones, cobranzas, siniestros, comunicaciones).
  3. Rol de “segundo”: definir 1 persona (o equipo) que pueda tomar posta.
  4. Protocolo de contingencia: qué pasa si el productor se ausenta 30/60/90 días.
  5. Acuerdo marco: continuidad/gestión/transferencia (según el caso).
  6. Plan de transición: 6–18 meses con traspaso progresivo (relación, cuentas clave).
  7. Revisión anual: la cartera cambia; el plan también.

Conclusiones

La sucesión no es un tema incómodo: es gestión profesional. Planificar a tiempo protege el valor construido y sostiene la confianza del cliente.

Lic. Guillermo Villamor - Eureka